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    ¿Cuánto dura un juicio penal en el Perú?

    La duración de un juicio penal en el Perú es una de las principales preocupaciones, tanto de las personas que forman parte de un proceso de este tipo, como de las que consideran que, por su situación laboral o familiar, podrían verse involucrados en uno en el futuro. En principio, el Código Procesal Penal (CPP) establece plazos orientativos para cada etapa del juicio penal. Sin embargo, en la práctica, estos plazos suelen extenderse por diversos factores, lo que genera incertidumbre y afecta la capacidad de planificación de los ciudadanos.

    De acuerdo con el artículo 342 del CPP, estos son los plazos que debiera durar un juicio penal sobre materias simples (por ejemplo, acoso sexual) en donde el Ministerio Público decide proceder con la acusación y no se emplean figuras de terminación anticipada:

    • Investigación Preparatoria: 120 días naturales
    • Decisión del Ministerio Público de presentar acusación: 15 días naturales
    • Notificación a las partes de la acusación y recepción de recursos: 10 días naturales 
    • Audiencia Preliminar: Desde 5 hasta 20 días naturales
    • Juicio Oral: Indeterminado y dependiente del caso y disponibilidad de actores

    Como se aprecia de la lista anterior, si los plazos del CPP se cumplieran siempre, hasta que el proceso penal llegue a Juicio Oral (que es la última etapa en primera instancia), debería pasar como máximo 165 días naturales o aproximadamente cinco meses y medio. A partir de allí, todo depende de las actuaciones en el juicio oral, que a su vez vienen dadas por la complejidad del caso, la presentación de pruebas, la carga procesal del juzgado, entre otros factores. En función de nuestra experiencia en Senisse Abogados, un juicio penal como en el ejemplo puede durar entre 2 y 5 años. 

    Como es evidente, la etapa que incide en mayor medida en la duración de un juicio penal es la etapa oral. ¿Pero qué hace que esta etapa sea más corta o más larga? Ya hemos mencionado algunos factores, pero son principalmente 3 los que hacen una mayor diferencia:

    • La carga procesal: Por carga nos referimos al volumen de procesos que debe atender el juzgado al que ha llegado nuestro caso. Según datos del Poder Judicial, muchos juzgados penales peruanos están saturados desde hace años, lo que ocasiona retrasos en la programación de audiencias y otras actuaciones procesales. Un informe reciente de la OCDE de 2023 advirtió que el problema de la carga procesal está aumentando y el sistema judicial peruano no ha desarrollado estrategias para hacerle frente.
    • La complejidad del caso: Aún los casos más simples pueden complicarse a partir de las pruebas actuadas durante el juicio oral. Por ejemplo, en un robo a plena luz del día con testigos, la parte acusada puede invocar diferentes pruebas como llamar a sus propios testigos, solicitar grabaciones de cámaras de videovigilancia y otras pesquisas que pudieran servir a a su defensa, lo que inevitablemente alargará el proceso. Estas conductas, que en ciertos casos debieran ser sancionadas por temerarias, a veces incluso son parte de una estrategia destinada a dilatar el proceso con el fin de alcanzar la prescripción o agotar a la víctima y empujarla a dejar de cooperar con la Fiscalía.
    • La calidad de los abogados: Un hecho poco valorado cuando se discute la duración de los juicios penales es la calidad de las defensas técnicas, tanto de los abogados de parte acusada como de los que asisten a la parte civil (cuando la víctima ha decidido constituirse como tal). Es evidente que una defensa técnica con abogados expertos y con experiencia permitirá actuaciones procesales más céleres y una conclusión más rápida por parte del juez del juicio oral. Por el contrario, defensas inexpertas o saturadas por su propia carga de trabajo cometerán errores o, peor aún, plantearán estrategias de dilación para ganar tiempo a costa de sus clientes.    

    En conclusión, aunque el marco normativo peruano establece criterios para un juicio penal razonablemente breve, la realidad demuestra que diversos obstáculos prolongan su duración. Superar este problema exige, entre otras cosas, valorar diversos factores, siendo uno de ellos la carga procesal del juzgado asignado, la complejidad del caso y la calidad de los abogados que asisten a las partes. Este último es además especialmente relevante, pues es el único factor sobre el cual las personas tienen algún tipo de agencia.

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